No existe una única causa de los TEA. Se han identificado muchos factores que podrían aumentar las probabilidades de que un niño tenga un TEA, como factores ambientales, biológicos y genéticos.
Aunque sabemos poco sobre las causas específicas, la evidencia disponible indica que lo siguiente podría poner a los niños en mayor riesgo de presentar un TEA:
- Tener un hermano o hermana con TEA
- Tener ciertas afecciones genéticas o cromosómicas, como síndrome del cromosoma X frágil o esclerosis tuberosa
- Haber tenido complicaciones al nacer
- Haber nacido de padres mayores
